LA MENTE DEL ESCRITOR. BRUNO ESTAÑOL

lunes, 7 de noviembre de 2011

POR DANIEL EMILIO PACHECO.


Adentrarse en la mente creativa de un escritor, es el pretexto que usa Bruno Estañol para entregar una serie de ensayos reflexivos sobre la creación literaria de reconocidos autores, aderezando sus disertaciones con párrafos literarios que nos recuerdan porqué algunos escritores son reconocidos como genios, o  incluso Estañol, aprovecha por medio de estos escritos para presentarnos algún autor que no hemos leído.

El concepto que Bruno Estañol tiene de la literatura y, del escritor, lo lleva a presentar argumentos que especializan el quehacer literario.

“La literatura no es solo una profesión o una vocación libremente elegida entre todas sino, y sobre todo, una manera de vivir. Una forma personal de vivir. El escritor de ficción vive para contar sus historias y cuenta sus historias para vivir.”

Aventureros sedentarios como Borges y Alfonso Reyes, o intensos vividores como Ernest Hemingway, Boris Vian, Malcom Lowry. Todos, sucumben ante la necesidad de contar sus experiencias.

“Todos los escritores de ficción son, en fin, aventureros con una curiosidad desmesurada. No obstante, la aventura real e imaginaria tiene que tener un  fin: todos los escritores, en algún momento, en algún momento, tienen que sentarse ante un papel en blanco y pergeñar una historia. En ese acto decisivo e irreversible de sus vidas están completamente solos. Largas horas de soledad en la lectura y la escritura son el pago del escritor a la vida. Con frecuencia esto implica el sacrificio de la vida familiar y social y, a veces, de otros placeres o intereses. Este sacrificio está presente también en todas las ramas de la ciencia y del arte.”

Para el autor, la literatura se convierte en algo más que una profesión.

“He sentido varias veces que la literatura es una de las pocas verdaderas vocaciones. Ser un escritor profesional solo significa que uno le ha dedicado a la escritura una parte muy importante del tiempo que le toco vivir.

Al asumir la escritura se asume una forma de vida; tal vez ni mejor ni peor que otras. El escritor acepta la escritura como una forma de estar en el mundo, como diría Heidegger.”

El escritor podrá sentirse tentado a describir y participar en los acontecimientos de su momento histórico, pero, sin olvidar su obligación.

“Esta visión de la escritura como una forma de vivir contrasta con la visión del escritor como un testigo der su tiempo o como un espejo de su tiempo. Esta visión fue encarnada por Stendhal, quien dijo que el novelista era un hombre que caminaba por el mundo con un espejo sobre su cabeza. Esta aparente objetividad del escritor es probablemente un mito. El escritor no es un testigo imparcial de su tiempo. No podría serlo aunque quisiera. La visión de la escritura como una forma de vivir la vida también contrasta con la idea de que el escritor de ficción deba ser un educador o incluso un luchador social. Puede serlo, pero su primera obligación es con su arte y consigo mismo.”   

Una vez que Bruno Estañol expone la importancia de la vida literaria para el escritor, explica la relación  que existe entre la creación científica y la creación artística, valiéndose para eso de datos históricos que se conocen de importantes científicos y reconocidos escritores: Albert Einstein, J.L. Borges, Andreas Vesalius, A.R. Luria, Galileo Galilei, J.J. Arreola, Isaac Newton, Halley, Chéjov, Fleming, Conrad, Bernard, Poe, y un largo etc.

La mente del escritor será la parte importante de estudio a lo largo de estos ensayos, pues considera Bruno Estañol, es allí donde todo inicia y se define.

“La mente especializada del escritor tiene que ver con las historias que cuenta. El escritor de ficción se encuentra acaso de manera fortuita y aleatoria con diversas historias y cuentos. Acaso también se encuentre y crezca dentro de una familia que considere importante la lectura de cuentos e historias desde edades muy tempranas o tenga familiares a los que les guste contar historias. La experiencia de los comics y del cine es crucial para muchos niños, como lo fue para mí y para muchos escritores de mi generación. Si un futuro escritor de ficción se encuentra con una biblioteca familiar más o menos rica, esto puede ser determinante para escoger la carrera de narrador de historias. Las historias que son más interesantes para ese posible escritor pueden ser las que adquieran más peso a lo largo de los años. En general serán aquellas historias que le deparen más placer. Cundo el escritor joven o adulto escoja, invente o descubra las historias que le gusta contar, estas tendrán una cierta afinidad con las historias que le gustaron de niño.”  

Los temas que trata Estañol en su obra, los presenta en forma de ensayos muy precisos, en grandes bloques, pero con varios subtemas.


- La creatividad en la literatura, la pintura y la música.

- Tres ensayos sobre la memoria.

- Teorías del cuento.

- De la imagen a la palabra.

- La vocación literaria.

- La enfermedad y la creación literaria.

- La creatividad en la medicina.

- El dilema de la naturaleza humana.


El repaso literario que se da a la mente de diferentes escritores, a lo largo de los ensayos, son de lo mejor, pasajes bien escogidos, datos biográficos importantes, y buena argumentación. Todo en conjunto permite disfrutar de la lectura de la obra de Bruno Estañol.

De la edición. Portada bonita y de acuerdo al tema. Impresión limpia y cuidada, el encuadernado es de muy buena calidad –me aguanto de todos los 15 días que lo traje- ideal para obra de consulta. Ediciones Cal y Arena entrega un ensayo de buena calidad y aparte, disfrutable.

La mente del escritor es un ensayo disfrutable, entretenido y como dice el autor “Sabemos poco todavía de la mente del narrador, pero es probable que aprendamos algo por estos caminos”. . . se felizzz!!!
 
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