“ROMPIENDO LA ZONA DEL SILENCIO” Corina Giacomello

jueves, 22 de abril de 2010

POR DANIEL EMILIO PACHECO.

“esto ha cambiado mi vida, un giro de 180 grados. Económicamente sacar a una familia y con esta situación . . .mis papás me ayudan mucho . . . yo me dedico al comercio, vendo productos, una ropa que me trae también un amigo, me dedico a vender, vender y vender.

Mi situación a cambiado mucho, muchísimo, por ejemplo mis hijas están en la escuela de gobierno, esto me ayuda porque pagar las colegiaturas . . . o comemos bien o les pago el colegio”

La anterior es una pequeña muestra del testimonio de una mujer, que tiene a su esposo en el penal federal del Altiplano, antes La Palma. Este y otros testimonios, forman parte de una investigación que desarrollo la periodista italiana Corina Giacomello, en torno a esta cárcel de máxima seguridad.

“ROMPIENDO LA ZONA DEL SILENCIO” Corina Giacomello. Ediciones Dipon, Ediciones Gato Azul.




Como publico seguidor, de televisión, prensa o radio, la mayoría de las veces abandonamos una noticia policiaca después de que el presunto criminal es consignado. Pocas veces, damos un seguimiento mayor a este tipo de hechos.

Corina Giacomello, nos presenta en este trabajo, aspectos poco conocidos, de lo que sucede después de que se cierra la reja del penal federal, dejando adentro a un padre de familia, esposo, hijo o hermano. Los testimonios que recoge la periodista, no tienen nada que ver con la condición legal de los detenidos, el enfoque que tiene esta investigación, es ver las diferentes situaciones que afectan al detenido y su familia, a partir del encarcelamiento del procesado, en el penal federal del Altiplano.
“Cuando se lo llevaron fue muy impactante; estábamos las niñas, mi esposo y yo. Llega esta gente ahí a la casa, militares, como diez, diez convoyes de militares, impresionante, mucha gente y llegan y se lo llevan, y las niñas se van llorando detrás de él”
Los testimonios que dan los involucrados, muestran la realidad del sistema judicial mexicano.

“Señora, consígase un abogado al que usted le pague porque yo no voy a hacer nada por su marido, porque a mi me paga el gobierno y ¿Quién detuvo a su marido? El gobierno” “yo salí ahí casi . . . casi desmoronándome; como puede ser que un abogado de oficio que tu crees que te va ayudar, que te va sacar del apuro y que va a sacar a tu marido de donde esta, pues que no iba a hacer nada . . .”
Los golpes de realidad que reciben los familiares involucrados, son duros y muy directos.

“En el hospital no te dejan pasar, tienes que dejar mordida: cada vez que lo quieres ver son 500 dólares. . . . decían que no había ningún inconveniente de que pasara a verlo, pero eran 500 dólares y te dicen: Quítate la ropa, bájate los calzones. . . completamente degradante. Lo tienes que hacer con un tipo parado al lado de ti todo el tiempo . . . ahí empieza el abuso de autoridad porque cínicamente se burlaban de que yo les decía: por favor necesito ver a mi esposo. . . ¿Y a poco de veras lo quiere ver señora? Con todo tu dolor y todavía se burlan de ti y te quitan el dinero”
Los señalamientos para la familia de los encarcelados, sean o no culpables, son duros. Familia y preso, son juzgados con la misma saña.
“Hay gente que te apoya, gente que te deja de hablar, gente que dice: Claro, se veía que era un delincuente. O nada mas porque trabajas y tienes un nivel de vida medio, con mucho esfuerzo, “Claro, por eso traía carro bueno” . La gente . . . . nuestra sociedad esta acostumbrada a chingarte antes de preguntar qué es lo que pasa”

“ varias mamás de la escuela de mi hija . . .Ellas fueron a decirme que no querían que mi hija siguiera en esa escuela porque era hija de un narco y que la suya era una comunidad muy sana y muy moral, y que iban a hablar con la directora general para que dieran de baja a mi hija”
La motivación para algunos de los procesados, al involucrarse con el crimen organizado, es dar un nivel de vida desahogado en su hogar. La realidad que viven los hijos cuando es detenido el padre de familia, es totalmente diferente.
“Las ultimas revisiones han sido muy impactantes, emocionalmente, psicológicamente tanto para mi como para mis hijas, nos han hecho pasar por eventos muy humillantes, muy denigrantes como ser humano, como persona; me han pedido en ocasiones que me cambie mi toalla sanitaria delante de mis hijas y mis hijas se quedan así de : ¿Por qué te piden eso mamá? , ¿Qué estas haciendo?. La segunda ocasión que ellas fueron después del operativo les bajaron su ropa, cada niña se hace la revisión sola y al salir mi hija de nueve años me dice: Mamá ¿Por qué permitiste que me hicieran eso?"
Los testimonios que presenta “ROMPIENDO LA ZONA DEL SILENCIO” son muy variados. Familiares y presos, hablan de todo, sin tapujos ni limitaciones. Con la necesidad que tienen de ser escuchados, este trabajo, les permite explayarse ampliamente. Dándonos a conocer mucha información, invitándonos a reflexionar. Y porque no, siendo con su testimonio, un ejemplo de lo que se debe evitar.

Me gustaría poder poner mas partes de las entrevistas, se habla de todo, jueces, abogados, guardias, derechos humanos, familiares que apoyan, familiares que sacan provecho. En fin, muchas situaciones difíciles que viven las familias de los presos del penal federal del Altiplano. Por supuesto, la vida de los presos dentro del penal también se llega a conocer.
“después te piden que te quites toda la ropa; primero te quitan las esposas, te quitan la ropa y te vuelven a poner las esposas, cuando ya estas desnudo. Te sientan en el piso helado, con la cabeza hacia abajo, esposado otra vez, y te ponen los perros: un perro en tu oído izquierdo, el otro en el derecho y otro en los testículos. Te están ladrando los perros alrededor de siete, diez minutos, a lo mejor es mas tiempo pero en ese momento no calculas bien el tiempo, por que estas llorando por el dolor y la humillación que estas sufriendo.”
“de ahí te levantan, te llevan desnudo a otro lugar donde hay una tablita de un metro por un metro y te piden que te agaches y que enseñes los glúteos a diferentes cámaras que están ahí, tres cámaras, imagínate enseñar los glúteos a tres cámaras que te graban y ahí se queda la grabación”
Un trabajo por demás interesante y bien realizado. Corina Giacomello, nos abre los ojos a una realidad que, en ocasiones no queremos ver.

De la edición. Portada bien trabajada, llamativa de acuerdo al tema. Letra fácil de leer, diseño interior adecuado, para poder hacer una diferencia entre, lo que escribe la autora y las palabras de los entrevistados. Impresión cuidada y con papel y tinta de buena calidad. Ediciones Dipon y Ediciones gato Azul se unieron para sacar adelante este trabajo editorial.

Creo que te gustara dar una mirada detrás de los muros del Altiplano, de la mano de la autora. . . . mientras tanto. . . se feliz!!!!



 
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